miércoles, 2 de febrero de 2011

VOCACIÓN Y MISIÓN

Somos depositarios de la Buena Noticia de Jesús, debemos anunciarla y somos enviados a continuar su misión, como evangelizadores, en medio del mundo. La evangelización pretende generar cristianos adultos que han experimentado el amor de Dios, que viven según Dios, y que por tanto, se plantean su vida como respuesta y testimonio de la fe.

Toda la pastoral de la Iglesia es pastoral vocacional, ya que la tarea evangelizadora de la Iglesia está llamada a hacer descubrir a cada creyente su misión, su vocación.

La pastoral vocacional es una tarea de todos los miembros de la Iglesia, que consiste en el servicio al nacimiento, crecimiento y discernimiento de vocaciones; con el fin único de servir más y mejor al mundo, que tanto necesita de la verdad de Cristo.

La pastoral vocacional tiene varias dimensiones a trabajar:
- la predicación directa y clara del mensaje,
- la catequesis sistemática y fiel,
- el testimonio alegre y sincero,
- la oración confiada al Padre por su Hijo en el Espíritu y
- a María modelo de toda vocación.

Toda la comunidad cristiana tiene la obligación de animar la pastoral vocacional y cada cristiano en particular. Por tanto, tenemos una labor fundamental en esta pastoral y las líneas a seguir son: 

ORAR convencidos de su necesidad y del gran don que supone para la Iglesia. Para ello hay que saber orar y enseñar a hacerlo.

VIVIR conscientemente la vocación propia, siendo cada día más fiel a la llamada de Dios, y con conciencia de ser testimonio para los demás.

TRABAJAR para ir creando en nuestras comunidades un ambiente propicio.

Somos conscientes de que cada uno tiene una vocación en la Iglesia y contribuye positivamente a que cada joven se plantee cuál es su misión y su vocación.

Y ahora, tú joven, pregúntate:
¿quién soy? ¿qué sentido tiene mi vida? ¿cuál es mi misión?

viernes, 28 de enero de 2011

JOVEN DESCUBRE TU VIDA

El mundo de la información nos da muchas posibilidades de comunicación trascendiendo espacios y tiempos. Sin embargo, necesitamos experiencias de silencio que nos permitan encontrarnos a nosotros/as mismos/as para descubrir y redescubrir lo que somos, lo que soñamos y el proyecto de vida que queremos ir construyendo día a día.
A ti joven, con ilusiones y sueños...encuéntrate a ti mismo/a y descubre lo que el Señor quiere para ti.